Cupido: Dios del amor

El día de San Valentín se ha convertido en una de las festividades más tradicionales a nivel mundial.

El 14 de febrero es una fecha que todos marcamos en nuestro calendario y que merece ser celebrada por todo lo alto, ya sea con sencillos regalos o con sorprendentes ideas para disfrutar del amor en un día tan mágico.

Su principal y más famoso símbolo es un pequeño angelito con alas, un arco y flechas, conocido mundialmente como Cupido. Cupido es uno de los dioses antiguos que aún sobreviven en nuestros días y que recordamos cada año por febrero en la festividad del amor.

Tradicionalmente en la mitología romana, Cupido era conocido como Eros, el pequeño dios del amor.

 

Según cuenta la leyenda, Cupido ayudaba a su madre Venus.  Dirigía la fuerza primordial del amor y la llevaba a los mortales. Éste era muy consciente del poder que tenía y lo que podía provocar con su rebeldía. Se trataba de un niño pícaro y travieso que se divertía jugando a disparar sus flechas tanto a dioses como a mortales. Dichas flechas se dividían en dos tipos. Unas flechas doradas con plumas de paloma que simbolizaban los deseos del amor instantáneo, haciendo que quien recibiera una de ellas cayera profundamente enamorado. Y por otro lado, llevaba flechas de plomo con plumas de búho que provocaban indiferencia.

Debido a los celos que sentía Venus por la increíble belleza que presentaba una simple mortal llamada Psique (nombre que significa “Alma”), le encomendó a Cupido que le disparase flechas para que se enamorase del hombre más despreciable del mundo. Cuando Cupido se acercó a ella y la vio, se enamoró profundamente de la princesa y en contra de los deseos de su madre se casó con ella.

Cada noche Cupido la visitaba y mantenían su amor con la condición de que ella no podía mirar su rostro, hasta que una noche sin poder evitarlo, rompió la prohibición de los dioses y lo miró. Como castigo, Cupido la abandonó con tristeza diciéndole que “el amor no podía vivir sin confianza”.

Acto seguido, Psique fue expulsada del castillo y arrepentida recorrió el mundo en busca de su amado. Poco a poco fue superando desafíos que Venus le imponía, hasta que un día, Venus le encomendó que llevase una pequeña caja al inframundo. Por ningún motivo podía abrir la caja, en cuyo interior enviaba un poco de belleza para la esposa de Plutón. Durante el viaje, nuevos peligros le acecharon y todos los superaba, pero no pudo superar su curiosidad por abrir la caja.

Al momento de abrirla, Psique cayó en un profundo sueño parecido a la muerte. Cuando Cupido la encontró le retiró el sueño mortal y lo devolvió a la caja, perdonando así a su amada.

Los dioses, conmovidos por el amor de Psique hacia Cupido y viendo todo lo que había luchado por él, finalmente decidieron convertirla en una diosa para que pudiera reunirse con su amado.

Y así fue como Cupido y Psique, Amor y Alma, tras superar muchas pruebas, se unieron para siempre. Por este motivo se simboliza el amor con dos corazones atravesados por una flecha, la flecha del amor de Cupido hacia Psique.

Espero que os haya gustado la historia y que os ayude a entender un poquito más uno de los días más señalados en nuestros calendarios. 🙂

“Decimos que el amor es ciego

Y se pinta a Cupido con una venda en los ojos.

Ciego sí, porque no ve nada que no ame.”

Ralph Waldo Emerson (1803-1882)

Escritor, filósofo y poeta estadounidense.

 

Las imágenes de este post han sido tomadas de Pinterest.

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