Animales mágicos: los gatos y las supersticiones.

Muchas son las leyendas y tradiciones relacionadas con los gatos,  dentro de las cuales, podemos descubrir numerosas supersticiones populares que han involucrado a estos animales desde muy antiguo, causándoles un sufrimiento injustificado durante mucho tiempo.

Afortunadamente, muchas de estas supersticiones hoy en día han desaparecido, aunque dependiendo del lugar en el que nos encontremos tienen un significado diferente.

No obstante, vamos a citar en líneas generales algunas de las supersticiones que aún viven entre nosotros y que rodean a estos animales.

  • Una de las más comunes, extendidas y más relacionadas con la magia es la superstición del gato negro. El color negro siempre se ha relacionado con la oscuridad, la noche, el miedo, el mal, la magia oculta…, por lo que dicho color no le ha sido de gran ayuda. En este sentido se han originado numerosas supersticiones contradictorias, pues dependiendo del lugar se considera que el gato negro es portador de buena o mala suerte, aunque por lo general, la mala fortuna siempre le ha precedido.

  • A diferencia de él, el gato blanco siempre ha sido símbolo de la buena suerte, pureza y positividad, sobre todo si posee un solo ojo azul. Se cree que tener un gato blanco en casa atrae el dinero y la prosperidad, pero si sale de ella, se llevará la suerte con él. Por otro lado, en algunos países, ver a un gato blanco salir de noche se dice que atrae la mala suerte.

  • Se cree que los gatos poseen un poder mágico extrasensorial que les permite notar la presencia de espíritus con gran facilidad, convirtiéndoles así en excelentes médiums.
  • Su gran capacidad de percepción visual en la penumbra les aporta una gran habilidad ocular en la oscuridad, haciendo que puedan ahuyentar a los espíritus malignos. Cuando la oscuridad es total, sus bigotes sustituyen a los ojos, pudiendo captar cualquier perturbación en el aire que les rodea. En el exterior y el interior de muchas casas en China podemos ver figuras de gatos de porcelana como medida de protección para evitar la entrada de espíritus no deseados.
  • Existe una leyenda sobre el gato sagrado de Birmania, encargado de trasladar y proteger el alma de los monjes hasta alcanzar el nirvana. Este animal de ojos de color azul intenso y de patitas blancas, poseía un cuidado muy especial y ayudaba en la meditación de los monjes. Solía vivir en los templos budistas, protegiendo las entradas de posibles intrusos. Una de las leyendas cuenta que cuando varios gatos se colocaban alrededor de un joven sacerdote, señalaban que éste sería el próximo sucesor del monje.

  • En la época medieval se pensaba que tanto la piel como la sangre de los gatos servían para curar enfermedades. Fueron muchas las pócimas y brebajes elaborados con algún elemento u órgano de los gatos.

  • Fueron muy perseguidos porque se les consideraba criaturas demoníacas por estar relacionados con actividades llevadas a cabo por las brujas. Se pensaba que éstas podían adoptar la forma de un gato hasta un total de nueve veces cuando reinaba la oscuridad, con el fin de poder desplazarse sin ser reconocidas.

 

 

 

 

 

  • Se cree que los gatos poseen capacidades perceptivas extraordinarias, pudiendo ser capaces de predecir cambios en la atmósfera casi imperceptibles, tormentas, terremotos, y grandes catástrofes. Según su comportamiento se podían deducir algunos augurios, como que anunciaban lluvia si se quedaban boca arriba en el suelo, o predecían frío y mal tiempo si se sentaban de espaldas a un fuego.

  • Los gatos poseen un excepcional sentido de la orientación. Orientándose por una combinación del sol y el campo magnético de la Tierra, son capaces de recorrer cientos de kilómetros de distancia y volver a su casa o al lugar de origen.
  • Los gatos pueden responder a accidentes, emergencias e incluso a la muerte de una persona querida, aún en la distancia. Pueden emitir señales de tristeza, sonidos, ruidos extraños, permanecer en silencio o escondidos.

  • Son animales con un gran poder telepático, capaces de aparecer cuando su dueño piensa mentalmente en ellos sin necesidad de llamarlos en voz alta. Tienen una gran habilidad para influir mentalmente en sus amos a través de mensajes muy sutiles.
  • Hace mucho tiempo existía la creencia de que maltratar o matar a un gato o a sus crías atraía la mala suerte.
  • Se dice que una persona tiene siete vidas como los gatos cuando es muy afortunada.

  • Cuando un gato te sigue o te adelanta por el camino es señal de buena fortuna.
  • Se cree que el ronroneo de un gato constituye un mecanismo curativo que actúa sobre el organismo de las personas.
  • Da buena suerte escuchar el estornudo de un gato.

El encanto natural de los gatos, sus ojos astutos, su delicadeza, su afinada sensibilidad, su andar sigiloso, su naturaleza curiosa e inquisitiva, su enigmática e incomprendida conducta, su sentido de la privacidad tan singular… constituyen muchos de los rasgos de comportamiento de estos animales que han conseguido traspasar numerosas barreras culturales a lo largo de la historia. A pesar de haber sido venerados y respetados por el miedo, los gatos se han convertido en un símbolo todavía incierto y desconcertante debido a los sentimientos y las emociones tan intensas que despiertan.

Los gatos son animales misteriosos, intuitivos y mágicos de los que podemos aprender excelentes lecciones.

Todavía no es posible explicar cómo son capaces de predecir acontecimientos futuros, como por ejemplo, la vuelta a casa de la persona a la que están unidas. La conexión que se establece entre un gato y una persona puede ser tan estrecha que puede que nunca llegue a romperse. Se trata de un vínculo emocional que los mantiene estrechamente unidos, en el que los gatos pueden actuar como remedio sanador de la persona querida, acercándose a ella cuando saben que está triste o enfermo.

Los gatos poseen una magia curativa que contribuye a la mejoría de la persona. Ayudan a las personas a superar las dolencias, a enfrentarse mejor a los problemas, hacen que se sientan menos solas, menos deprimidas, reducen la presión sanguínea, el estrés, liberan las tensiones, aportan tranquilidad y hasta son capaces de sanar huesos rotos. El ronroneo de un gato nos ayuda a estar más relajados y fomenta las emociones positivas. Dicha conducta tiene lugar únicamente cuando es necesario y se prolonga exactamente durante el tiempo que hace falta. Cuando la persona vuelve a estar más tranquila y animada, el gato vuelve a adoptar su conducta independiente habitual.

Cuanto mayor es el vínculo entre el animal y la persona, más positivos son los efectos.

Existen numerosos estudios que afirman que tener un gato es beneficioso para la salud. Hoy en día, una de las terapias alternativas más utilizadas con estos animales se conoce con el nombre de Gatoterapia.

La magia de los gatos ha sobrevivido al tiempo y a la historia, y hoy en día es uno de los mejores animales de compañía que podemos encontrar en cualquier casa.

 

Espero haber ayudado a muchos a descubrir el mundo místico y mágico de los gatos y os invito a que adoptéis un gato para sanar vuestras vidas!!

“Cuando los verdes ojos de un gato os miren por dentro,

podéis estar seguros que, cualquier cosa que os quieran decir

es la verdad.”

L. Moore

La mayoría de las imágenes de este post han sido tomadas de Pinterest.

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