El mejor regalo de Navidad: nuestro tiempo.

Presume de ser el tesoro más valioso que alguien pueda tener, la posesión única e irrevocable que todos admiramos, deseamos e incluso envidiamos. Es lo único que verdaderamente nos pertenece, aquello sobre lo que tenemos control absoluto, aquello que nos obliga a ser más responsables, que perdemos constantemente en cada suspiro y que permanece errante más allá de toda existencia.

Se dice de él que es el gran maestro que tenemos en la vida, el que nos enseña a aprender en cada momento, el que nos sentencia, nos juzga, nos señala y nos condena a ser verdugos de nosotros mismos. Es aquello que intentamos matar a cada instante a golpes de prisas, lo que aspiramos congelar eternamente en cada invierno, es el peso del mundo que levanta los miedos de un vacío gélido.

Dice ser aquello que nos ilusiona, lo que mantiene con vida nuestra esperanza, la medicina que nos cura el alma, lo que deja todo en su lugar correcto, lo que aprisiona la juventud en un fragmento de vida.

Es la balanza de una perfección imperfecta, la percepción incierta de una realidad dormida. Es la mezcla confusa del recuerdo, de la añoranza, de la mirada hacia atrás y hacia adelante, del ayer y del mañana, de un futuro que nos mantiene engañados y suspendidos entre nubes de algodón.

Es aquello que nunca vuelve, lo que se nos escapa de las manos sin darnos cuenta. Es aquello que nos adelanta por la derecha mientras esperamos sentados. Es aquel lugar en el que almacenamos nuestros mejores recuerdos, aquello que nos confirma que nunca es demasiado tarde para ser, para hacer, para intentar, para creer, para soñar, para vivir.

Es el todo y la nada. Es justo lo que está en medio.

Es el ahora.

El tiempo es cada segundo, es nuestro hoy, nuestro ahora, nuestro mejor momento, nuestra mayor riqueza, nuestro mejor latido, nuestra mejor constante, nuestro mayor reto, nuestro mejor sueño…

El tiempo se convierte en lo que tenemos y no tenemos al instante. Es algo nuestro, es de cada uno de nosotros. Nuestro tiempo, nuestro momento, nuestro ahora… nuestro más preciado regalo.

Estas Navidades haz el mejor de tus regalos a todos los que están a tu alrededor. Llenad vuestras alcobas de buenos y gratos recuerdos, compartid la vida, sed parte de vuestras historias y escribid juntos un ahora lleno de alegrías.

Regala tu mejor presente con una gran sonrisa y haz feliz a todos los que te rodean.

En cada oportunidad que tengas, ofrece, comparte, regala tu tiempo!! Ganarás vida, alimentarás tus recuerdos y sanarás a tu alma.   

“Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante.”

El Principito

Las imágenes de este post han sido tomadas de Pinterest.

Días Mágicos

Cada mañana está llena de oportunidades, de un nuevo despertar, de un nuevo intento para conseguir que éste no sea un día más en tu vida, sino el mejor día de tu vida.

despertar magico

A veces nos levantamos con mal pie o del mal humor, y siguiendo la ruta de nuestras rutinas matinales, el día parece ir de mal en peor. No nos percatamos de que poco a poco nos vamos cargando de pensamientos negativos que van influyendo en cada paso que damos, y al final terminamos el día deseando acostarnos y diciendo que ha sido un día horrible.

El 60% de los pensamientos que tenemos son negativos. Cuántas veces nos quejamos del tiempo, del tráfico, de hacer cola en cualquier tienda, de esperar en un restaurante, de la familia, de tu pareja, del trabajo, de la economía,  de que no tienes la vida que esperabas tener.

Sin darnos cuenta vamos dando las cosas por sentado y eso genera que tengamos quejas, pensamientos y palabras negativas. Al quejarnos, lo único que estamos haciendo es atraer más motivos a nuestra vida para seguir quejándonos.

Para tener un día mágico lo primero que debemos hacer es sentirnos bien. Normalmente no somos conscientes de lo importante que es tener un buen estado de ánimo y pensamientos positivos.

atardecer magico

Sean cuales sean tus planes para el día de hoy, intenta pasar el día sin decir nada negativo, intenta no quejarte, y si lo haces, retrocede y busca razones para estar agradecido por vivir. Valora lo realmente importante e intenta no dedicarle minutos de tu tiempo a las quejas.

Cada día de nuestra vida es un regalo, y nosotros mismos somos los responsables de hacer que hoy sea el mejor día posible.

Piensa en todas las cosas que tienes, en todo lo que puedes hacer en un día, en todas esas cosas buenas, pequeñas e importantes que pueden suceder.

alegria de vivir

Cada día sin excepción, debes garantizarte a ti mismo la oportunidad de ser feliz. Sólo así irás acumulando día a día sentimientos de felicidad y agradecimiento, y son ellos los que harán que tus días se conviertan en días mágicos.

dia magico

“Siempre me ha encantado la perspectiva de un nuevo día,

 un nuevo intento, un comienzo más,

quizá con un poco de magia oculta en algún lugar de la mañana.”

J.B. Priestley (1894-1984)

Escritor y Dramaturgo.

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