La escoba mágica

Quién no ha leído, imaginado, o escuchado alguna vez eso de ver a “una bruja volando sobre su escoba.

Éste es un mito o leyenda cuyo origen es un tanto incierto, ya que incluso mucho antes de nacer el primer prototipo de la escoba actual, ya se usaba desde tiempos muy remotos un instrumento muy sencillo compuesto por un manojo de ramas, hierbas, cañas, hojas de maíz y otra serie de fibras naturales, atadas a un palo de madera mediante un cuerda, tallos de sauce o hilos, para mantener la superficie del suelo limpia de polvo, cenizas o cualquier otra cosa.

Con el paso de los años empezaron a fabricarse escobas de una planta muy parecida a la planta de maíz dulce, conocida como sorgo escobero, de largas, rectas y duraderas fibras con borlas, que ofrecían una mejora en cuanto a la calidad del instrumento y por lo tanto, una mayor duración respecto a su uso.

El hecho de ser elaboradas de manera artesanal, permitía que cada instrumento, cada escoba, fuese  única y diferente.

Han pasado muchos años desde su origen hasta llegar a la fabricación de los distintos tipos de escoba que conocemos hoy en día, sin embargo, a pesar de los cambios y transformaciones sufridas, la escoba siempre ha sido un instrumento que ha estado muy vinculado con las brujas y ha sido muy utilizado desde hace miles de años en numerosos ritos y rituales de tipo religiosos y mágicos. Junto con el caldero, constituyen dos de los elementos fundamentales y más representativos en la magia.

La escoba se caracteriza por ser un instrumento mágico extremadamente útil en muchos rituales y a pesar de sus múltiples usos, se suele utilizar principalmente para limpiar la energía depositada en un lugar, siendo así un gran instrumento purificador y protector.

A la hora de adquirir una escoba para uso mágico, es importante tener en cuenta su forma más que su tamaño, ya que por ejemplo, se suele decir que las escobas redondeadas causan un mejor efecto mágico que aquellas que mantienen una forma más horizontal. Podemos adquirir nuestra escoba elaborada artesanalmente, o incluso podemos confeccionarla  nosotros mismos. En cualquier caso, éstas deben ser reservadas para el fin único por el que se han adquirido, es decir, para formar parte de uno de nuestros instrumentos mágicos que usemos en nuestros rituales de limpieza o protección.

Como hacemos con cualquier instrumento mágico, una vez hayamos adquirido nuestra escoba, debemos limpiarla mojando nuestra mano en agua del mar o en un poco de agua con sal, salpicando la escoba desde el palo de madera hasta las fibras.

Una vez tengamos nuestra escoba limpia, debemos purificarla con una serie de hierbas (si queréis podéis escribirme y os indicaré cómo hacerlo y qué tipo de hierbas son las más adecuadas dependiendo del país en el que os encontréis), cargarla escribiendo en ella nuestro nombre completo junto con nuestra fecha de nacimiento, y por último, consagrarla decorándola a nuestro gusto, pero teniendo muy en cuenta cada cosa que coloquemos en ella, los colores que tengan, etc.

Nuestra escoba mágica podemos usarla tanto para alejar aquello que no deseamos como para atraer lo que sabemos que nos hará bien.
Colocada en la entrada de la casa o en puertas y ventanas de manera transversal protege de cualquier trabajo de magia ese hogar. Y colocada debajo de la cama o la almohada nos protege y ayuda a tener sueños agradables.

Espero que os haya gustado la información y os sirva un poco de guía en vuestro camino mágico. 🙂

 

“Estamos rodeados de magia.

Abre los ojos y descubrirás un verdadero mundo: .”

 

Las imágenes de este post han sido tomadas de Pinterest.

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